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Propongo un intercambio sobre el constructo Mentalización, desarrollado por Peter Fonagy y colegas.
Considero interesante intercambiar acerca de los distintos aspectos teóricos del mismo, el desarrollo de la capacidad de mentalizar, sus fallas en distintos trastornos psicopatológicos y los abordajes clínicos útiles para optimizarla.
Incluyo un trabajo que escribí sobre el tema, para su debate.

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saludos a todos y bienvenido a la discusion sobre el tema MENTALIZACION.
Desde la perspectiva de la Mentalizacion unos de los objetivos del tratamiento psicoterapeutico es estimular que el paciente desarrolle la capacidad de mentalizacion particularmente la explicita y que desde el punto de vista de la neuropsicologia y la neurociencia cognitiva tendria como substrato neuroanatomico la region prefrontal especialmente las funciones ejecutivas y la metacognicion que podria considerarse equivalente a la mentalizacion. Comprendiendo esto, habria que preguntarse cuales seria las estrategias psicoteraoeuticas que permita estimulas esa capacidad.
Estimado Gustavo,
Enhorabuena por el trabajo. Te gustaría publicarlo en una revista científica como Archivos de Medicina?
Saludos,
Carlos
Si bien Fonagy suele hablar de la mentalización en singular, como "la mentalización", en realidad este concepto comprende al menos tres clases de funciones diferentes:
a) Una tiene que ver con procesos de simbolización y transformación (por ej. simbolizar los afectos pintando un cuadro)
b) Otra implica una serie de actividades atencionales y cognitivas, como al monitoreo de los propios pensamientos y la reflexión sobre los estados mentales.
c) Otra, por último, incluye los procesos de regulación y control.

Habría que caracterizar in extenso cada una de estas funciones, pero las menciono simplemente para aludir a que pueden darse fallas en cualquiera de las tres y que no es lo mismo estimular la simbolización que la regulación de las emociones, por ejemplo. En ambos casos, estaríamos estimulando la mentalización.
Quiero decir que para plantear las estrategias terapéuticas que estimulen la mentalización, hay que determinar primeramente cuál es la falla específica en el mentalizar y con cuál de estas tres funciones tiene que ver.
Más allá de este abordaje que propongo, altamente focalizado y específico, están las recomendaciones generales que dan Allen, Fonagy, Bateman en Mentalizing in Clinical Practice, que tienen sin duda la mayor utilidad, pero creo que es más interesante ir desglosando los trastornos específicos y pensando estrategias para cada uno de esos casos.


Aquiles Zapata dijo:
saludos a todos y bienvenido a la discusion sobre el tema MENTALIZACION.
Desde la perspectiva de la Mentalizacion unos de los objetivos del tratamiento psicoterapeutico es estimular que el paciente desarrolle la capacidad de mentalizacion particularmente la explicita y que desde el punto de vista de la neuropsicologia y la neurociencia cognitiva tendria como substrato neuroanatomico la region prefrontal especialmente las funciones ejecutivas y la metacognicion que podria considerarse equivalente a la mentalizacion. Comprendiendo esto, habria que preguntarse cuales seria las estrategias psicoteraoeuticas que permita estimulas esa capacidad.
Carlos, gracias por la propuesta. Sí, me interesaría publicarlo en Archivos de Medicina.
No sé si tengo que hacer algo en especial, o te encargás vos directamente.
Un saludo,
Gustavo



Internet Medical Publishing dijo:
Estimado Gustavo,
Enhorabuena por el trabajo. Te gustaría publicarlo en una revista científica como Archivos de Medicina?
Saludos,
Carlos
He leído algunos trabajos de Fonagy y no he visto que considere que los procesos de simbolización y transformación son parte de la mentalización, a la cual define como: entender el comportamiento propio y ajeno en término de estados mentales. Me interesaría si puede aclarar lo que dice sobre la simbolización.


Gustavo Lanza Castelli dijo:
Si bien Fonagy suele hablar de la mentalización en singular, como "la mentalización", en realidad este concepto comprende al menos tres clases de funciones diferentes:
a) Una tiene que ver con procesos de simbolización y transformación (por ej. simbolizar los afectos pintando un cuadro)
b) Otra implica una serie de actividades atencionales y cognitivas, como al monitoreo de los propios pensamientos y la reflexión sobre los estados mentales.
c) Otra, por último, incluye los procesos de regulación y control.

Habría que caracterizar in extenso cada una de estas funciones, pero las menciono simplemente para aludir a que pueden darse fallas en cualquiera de las tres y que no es lo mismo estimular la simbolización que la regulación de las emociones, por ejemplo. En ambos casos, estaríamos estimulando la mentalización.
Quiero decir que para plantear las estrategias terapéuticas que estimulen la mentalización, hay que determinar primeramente cuál es la falla específica en el mentalizar y con cuál de estas tres funciones tiene que ver.
Más allá de este abordaje que propongo, altamente focalizado y específico, están las recomendaciones generales que dan Allen, Fonagy, Bateman en Mentalizing in Clinical Practice, que tienen sin duda la mayor utilidad, pero creo que es más interesante ir desglosando los trastornos específicos y pensando estrategias para cada uno de esos casos.


Aquiles Zapata dijo:
saludos a todos y bienvenido a la discusion sobre el tema MENTALIZACION.
Desde la perspectiva de la Mentalizacion unos de los objetivos del tratamiento psicoterapeutico es estimular que el paciente desarrolle la capacidad de mentalizacion particularmente la explicita y que desde el punto de vista de la neuropsicologia y la neurociencia cognitiva tendria como substrato neuroanatomico la region prefrontal especialmente las funciones ejecutivas y la metacognicion que podria considerarse equivalente a la mentalizacion. Comprendiendo esto, habria que preguntarse cuales seria las estrategias psicoteraoeuticas que permita estimulas esa capacidad.
Coincido que este punto es el menos desarrollado por Fonagy y que en la mayoría de sus trabajos pone el acento en los procesos de monitoreo y reflexión sobre los estados mentales. De todos modos, ubica a este proceso en los cimientos de la mentalización.
Por ejemplo, en lo que hace a la constitución de las representaciones para significar los afectos, Fonagy plantea que el niño no es inicialmente consciente de sus estados emocionales en forma introspectiva, sino que sus representaciones de esas emociones se basan en los estímulos del mundo exterior. Es en la respuesta parental que refleja esos estados emocionales del niño, mediante expresiones faciales y expresiones verbales, que éste encuentra el significante de dichos estados (aquí el alertamiento emocional primario sería el significado). El niño internaliza entonces la expresión sensorial proveniente de la madre, la que se convierte en un sistema representacional simbólico de segundo orden mediante el cual el niño podrá representarse sus propios estados afectivos.
Se produce entonces un crecimiento mental de la mayor importancia, o sea, un mentalizar.
En Mentalizing in Clinical Practice Fonagy dice que si bien Freud no utiliza el término mentalizar, plantea la idea fundamental según la cual los procesos mentales surgen de la ligadura de las energías somáticas en pensamiento; esto es, de la transformación de algo no mental en algo mental. Esta transformación es central en el mentalizar (p. 8)
Más adelante dice “La mentalización explícita es simbólica y pintar un cuadro o componer una canción para representar un estado mental -como uno puede hacer en la terapia por el arte- también ha de considerarse como mentalización explícita” (p.26).
En otro texto dice “La simbolización se superpone con lo que hemos referido como la capacidad de jugar con la realidad; esto es, tratar la realidad como representación”
(Mentalization-Based Treatment for Borderline Personality Disorders, p. 7).
En fin, son muchos los lugares donde Fonagy menciona esta idea.
Por mi parte, considero que el poner en palabras es un proceso simbolizante o productor de transformaciones en la experiencia subjetiva que se verbaliza, que favorece el monitoreo de dicha experiencia, la reflexión sobre la misma y su regulación.
He escrito un largo trabajo sobre este tema, que acabo de enviar para su publicación a Aperturas Psicoanalíticas. Su título es “Poner en palabras, mentalización y psicoterapia”
Fonagy relaciona el poner en palabras con la mentalización explícita, es a esto a lo que usted se refiere con lo que escribió en su trabajo? La simbolización sería lo mismo que la mentalización explícita?
En qué sentido el poner en palabras transforma la experiencia subjetiva? No me queda claro si esto es lo mismo que ya dice Fonagy o si su trabajo aporta alguna idea diferente.


Gustavo Lanza Castelli dijo:
Coincido que este punto es el menos desarrollado por Fonagy y que en la mayoría de sus trabajos pone el acento en los procesos de monitoreo y reflexión sobre los estados mentales. De todos modos, ubica a este proceso en los cimientos de la mentalización.
Por ejemplo, en lo que hace a la constitución de las representaciones para significar los afectos, Fonagy plantea que el niño no es inicialmente consciente de sus estados emocionales en forma introspectiva, sino que sus representaciones de esas emociones se basan en los estímulos del mundo exterior. Es en la respuesta parental que refleja esos estados emocionales del niño, mediante expresiones faciales y expresiones verbales, que éste encuentra el significante de dichos estados (aquí el alertamiento emocional primario sería el significado). El niño internaliza entonces la expresión sensorial proveniente de la madre, la que se convierte en un sistema representacional simbólico de segundo orden mediante el cual el niño podrá representarse sus propios estados afectivos.
Se produce entonces un crecimiento mental de la mayor importancia, o sea, un mentalizar.
En Mentalizing in Clinical Practice Fonagy dice que si bien Freud no utiliza el término mentalizar, plantea la idea fundamental según la cual los procesos mentales surgen de la ligadura de las energías somáticas en pensamiento; esto es, de la transformación de algo no mental en algo mental. Esta transformación es central en el mentalizar (p. 8)
Más adelante dice “La mentalización explícita es simbólica y pintar un cuadro o componer una canción para representar un estado mental -como uno puede hacer en la terapia por el arte- también ha de considerarse como mentalización explícita” (p.26).
En otro texto dice “La simbolización se superpone con lo que hemos referido como la capacidad de jugar con la realidad; esto es, tratar la realidad como representación”
(Mentalization-Based Treatment for Borderline Personality Disorders, p. 7).
En fin, son muchos los lugares donde Fonagy menciona esta idea.
Por mi parte, considero que el poner en palabras es un proceso simbolizante o productor de transformaciones en la experiencia subjetiva que se verbaliza, que favorece el monitoreo de dicha experiencia, la reflexión sobre la misma y su regulación.
He escrito un largo trabajo sobre este tema, que acabo de enviar para su publicación a Aperturas Psicoanalíticas. Su título es “Poner en palabras, mentalización y psicoterapia”
Adolfo, en lugar de responder directamente a su pregunta, prefiero primero abrir un poco el intercambio. Para ello transcribo una viñeta clínica que presenta Jon G. Allen (coautor de algunos libros con Fonagy) en un artículo que pueden encontrar en esta dirección
http://www.menningerclinic.com/resources/Mentalizingallen.htm
El modo de trabajar de Allen me recuerda una propuesta que hacés Carla en tu trabajo “De la palabra hacia atrás”.

“Trabajé con una mujer joven que había sido abusada sexualmente en su infancia del modo más degradante –usada meramente para la gratificación. Este abuso fue peor que humillante, si bien también lo fue; fue deshumanizante.
En su temprana adultez, relaciones estresantes reavivaron sentimientos asociados con su trauma temprano. Cuando se sentía desbordada daba un puñetazo en la pared, algunas veces tan violentamente que se fracturó los nudillos.
En una sesión de los comienzos me dijo que tenía una fuerte sensación en su pecho y en sus antebrazos y, junto con esa sensación, tenía un fuerte impulso de golpear con su puño en la pared. No tenía idea de lo que sentía emocionalmente y mucho menos de aquello que había gatillado los sentimientos, y menos aún de cuál podía ser su origen.
Su experiencia era una sensación crudamente física, acoplada con un impulso a la acción. Esto no tenía sentido alguno.
Gradualmente fuimos capaces de comenzar a denominar alguna de las emociones que la paciente sentía en conjunción con sus sensaciones físicas e impulsos –agitación, miedo y rabia.
En una sesión, cuando comenzábamos a hablar sobre los orígenes de estos sentimientos, la paciente -de modo casual e inconsciente- puso sus manos en torno a su garganta como si fuera a ahorcarse. Este gesto era una acción no mentalizada y dirigí su atención hacia la misma.
Claramente, el gesto podía ser interpretado como autodestructivo. Sin embargo, cuando hablamos de este significado, asociamos este gesto con su falta de habilidad para permitirse tener voz. No podía hablar acerca del abuso; se había sentido persistentemente no escuchada desde entonces y un episodio reciente consistente en un comportamiento autoagresivo fue precipitado por la sensación de no tener voz en una decisión importante en la empresa familiar.
De un modo más metafórico, su gesto de estrangularse me sugirió que no podía permitir que los sentimientos en su cuerpo subieran hasta su cabeza, hasta su mente, que fueran mentalizados.
Gradualmente pudimos poner alguna coherencia mental en todo esto. La paciente fue siendo capaz de identificar las emociones que gatillaban su impulso a pegar un puñetazo en la pared, y a partir de ello pudo referir dichas emociones al significado de algunos episodios de abuso temprano. Además de esto, fue capaz de comprender los desencadenantes actuales de estos sentimientos. Cuando sus sentimientos devinieron significativos pudo manejarlos más eficazmente y su impulso a lastimarse comenzó a decrecer”



Adolfo Pueyrredón dijo:
Fonagy relaciona el poner en palabras con la mentalización explícita, es a esto a lo que usted se refiere con lo que escribió en su trabajo? La simbolización sería lo mismo que la mentalización explícita?
En qué sentido el poner en palabras transforma la experiencia subjetiva? No me queda claro si esto es lo mismo que ya dice Fonagy o si su trabajo aporta alguna idea diferente.


Gustavo Lanza Castelli dijo:
Coincido que este punto es el menos desarrollado por Fonagy y que en la mayoría de sus trabajos pone el acento en los procesos de monitoreo y reflexión sobre los estados mentales. De todos modos, ubica a este proceso en los cimientos de la mentalización.
Por ejemplo, en lo que hace a la constitución de las representaciones para significar los afectos, Fonagy plantea que el niño no es inicialmente consciente de sus estados emocionales en forma introspectiva, sino que sus representaciones de esas emociones se basan en los estímulos del mundo exterior. Es en la respuesta parental que refleja esos estados emocionales del niño, mediante expresiones faciales y expresiones verbales, que éste encuentra el significante de dichos estados (aquí el alertamiento emocional primario sería el significado). El niño internaliza entonces la expresión sensorial proveniente de la madre, la que se convierte en un sistema representacional simbólico de segundo orden mediante el cual el niño podrá representarse sus propios estados afectivos.
Se produce entonces un crecimiento mental de la mayor importancia, o sea, un mentalizar.
En Mentalizing in Clinical Practice Fonagy dice que si bien Freud no utiliza el término mentalizar, plantea la idea fundamental según la cual los procesos mentales surgen de la ligadura de las energías somáticas en pensamiento; esto es, de la transformación de algo no mental en algo mental. Esta transformación es central en el mentalizar (p. 8)
Más adelante dice “La mentalización explícita es simbólica y pintar un cuadro o componer una canción para representar un estado mental -como uno puede hacer en la terapia por el arte- también ha de considerarse como mentalización explícita” (p.26).
En otro texto dice “La simbolización se superpone con lo que hemos referido como la capacidad de jugar con la realidad; esto es, tratar la realidad como representación”
(Mentalization-Based Treatment for Borderline Personality Disorders, p. 7).
En fin, son muchos los lugares donde Fonagy menciona esta idea.
Por mi parte, considero que el poner en palabras es un proceso simbolizante o productor de transformaciones en la experiencia subjetiva que se verbaliza, que favorece el monitoreo de dicha experiencia, la reflexión sobre la misma y su regulación.
He escrito un largo trabajo sobre este tema, que acabo de enviar para su publicación a Aperturas Psicoanalíticas. Su título es “Poner en palabras, mentalización y psicoterapia”

Saludos a todos los integrantes del foro y espero que podamos compartir nuestra práctica clinica y enriquecernos en nuestra expeiencia teorico-clinica. Leyendo los desasrrollos de los distintos integrantes no solo me parecen valiosos sino que me llevaron inevitablemente al creador del psicoanalisis y a tratar de relacionar algunos conceptos freudianos con desarrollos de Fonagy. Hoy no voy a extenderme, solo quiero plantear a partir de leer la viñeta clínica algunas cuestiones sobre el afecto en la metapsicologia freudiana. Freud plantea que el afecto como neoformación es la primera cualidad psiquica, si Uds quieren la primera simbolñización, obviamente no metaforica, sino componente de la primera conciencia en Freud, definida por el como la faz subjetiva de la percepción. Es interesante este desarrollo porque al igual que Fonagy en este sentido, solo se constituye el afecto en tanto y en cuanto hay una madre empatica, es decir, aquella que permite no solo la cualidad afectiva sino la primera inscripción de objeto. Freud va a decir que esta inscripcion es lo que sustituye la vida intrauterina. Me gustaria dedicarle mas tiempo a la viñeta, no solo por su riqueza sino por las adecuadas intervenciones de la terapeuta. Simplemente querria agregar que podriamos pensar como los golpes eran expresion de la furia no simbolizada, como si golpeara a quien abusó de ella, no simbolizada en terminos freudianos significa que el afecto inundó la conciencia entoces no surge como algo a ser sentido ni hablado
Gustavo Lanza Castelli dijo:
Adolfo, en lugar de responder directamente a su pregunta, prefiero primero abrir un poco el intercambio. Para ello transcribo una viñeta clínica que presenta Jon G. Allen (coautor de algunos libros con Fonagy) en un artículo que pueden encontrar en esta dirección
http://www.menningerclinic.com/resources/Mentalizingallen.htm
El modo de trabajar de Allen me recuerda una propuesta que hacés Carla en tu trabajo “De la palabra hacia atrás”.

“Trabajé con una mujer joven que había sido abusada sexualmente en su infancia del modo más degradante –usada meramente para la gratificación. Este abuso fue peor que humillante, si bien también lo fue; fue deshumanizante.
En su temprana adultez, relaciones estresantes reavivaron sentimientos asociados con su trauma temprano. Cuando se sentía desbordada daba un puñetazo en la pared, algunas veces tan violentamente que se fracturó los nudillos.
En una sesión de los comienzos me dijo que tenía una fuerte sensación en su pecho y en sus antebrazos y, junto con esa sensación, tenía un fuerte impulso de golpear con su puño en la pared. No tenía idea de lo que sentía emocionalmente y mucho menos de aquello que había gatillado los sentimientos, y menos aún de cuál podía ser su origen.
Su experiencia era una sensación crudamente física, acoplada con un impulso a la acción. Esto no tenía sentido alguno.
Gradualmente fuimos capaces de comenzar a denominar alguna de las emociones que la paciente sentía en conjunción con sus sensaciones físicas e impulsos –agitación, miedo y rabia.
En una sesión, cuando comenzábamos a hablar sobre los orígenes de estos sentimientos, la paciente -de modo casual e inconsciente- puso sus manos en torno a su garganta como si fuera a ahorcarse. Este gesto era una acción no mentalizada y dirigí su atención hacia la misma.
Claramente, el gesto podía ser interpretado como autodestructivo. Sin embargo, cuando hablamos de este significado, asociamos este gesto con su falta de habilidad para permitirse tener voz. No podía hablar acerca del abuso; se había sentido persistentemente no escuchada desde entonces y un episodio reciente consistente en un comportamiento autoagresivo fue precipitado por la sensación de no tener voz en una decisión importante en la empresa familiar.
De un modo más metafórico, su gesto de estrangularse me sugirió que no podía permitir que los sentimientos en su cuerpo subieran hasta su cabeza, hasta su mente, que fueran mentalizados.
Gradualmente pudimos poner alguna coherencia mental en todo esto. La paciente fue siendo capaz de identificar las emociones que gatillaban su impulso a pegar un puñetazo en la pared, y a partir de ello pudo referir dichas emociones al significado de algunos episodios de abuso temprano. Además de esto, fue capaz de comprender los desencadenantes actuales de estos sentimientos. Cuando sus sentimientos devinieron significativos pudo manejarlos más eficazmente y su impulso a lastimarse comenzó a decrecer”



Adolfo Pueyrredón dijo:
Fonagy relaciona el poner en palabras con la mentalización explícita, es a esto a lo que usted se refiere con lo que escribió en su trabajo? La simbolización sería lo mismo que la mentalización explícita?
En qué sentido el poner en palabras transforma la experiencia subjetiva? No me queda claro si esto es lo mismo que ya dice Fonagy o si su trabajo aporta alguna idea diferente.


Gustavo Lanza Castelli dijo:
Coincido que este punto es el menos desarrollado por Fonagy y que en la mayoría de sus trabajos pone el acento en los procesos de monitoreo y reflexión sobre los estados mentales. De todos modos, ubica a este proceso en los cimientos de la mentalización.
Por ejemplo, en lo que hace a la constitución de las representaciones para significar los afectos, Fonagy plantea que el niño no es inicialmente consciente de sus estados emocionales en forma introspectiva, sino que sus representaciones de esas emociones se basan en los estímulos del mundo exterior. Es en la respuesta parental que refleja esos estados emocionales del niño, mediante expresiones faciales y expresiones verbales, que éste encuentra el significante de dichos estados (aquí el alertamiento emocional primario sería el significado). El niño internaliza entonces la expresión sensorial proveniente de la madre, la que se convierte en un sistema representacional simbólico de segundo orden mediante el cual el niño podrá representarse sus propios estados afectivos.
Se produce entonces un crecimiento mental de la mayor importancia, o sea, un mentalizar.
En Mentalizing in Clinical Practice Fonagy dice que si bien Freud no utiliza el término mentalizar, plantea la idea fundamental según la cual los procesos mentales surgen de la ligadura de las energías somáticas en pensamiento; esto es, de la transformación de algo no mental en algo mental. Esta transformación es central en el mentalizar (p. 8)
Más adelante dice “La mentalización explícita es simbólica y pintar un cuadro o componer una canción para representar un estado mental -como uno puede hacer en la terapia por el arte- también ha de considerarse como mentalización explícita” (p.26).
En otro texto dice “La simbolización se superpone con lo que hemos referido como la capacidad de jugar con la realidad; esto es, tratar la realidad como representación”
(Mentalization-Based Treatment for Borderline Personality Disorders, p. 7).
En fin, son muchos los lugares donde Fonagy menciona esta idea.
Por mi parte, considero que el poner en palabras es un proceso simbolizante o productor de transformaciones en la experiencia subjetiva que se verbaliza, que favorece el monitoreo de dicha experiencia, la reflexión sobre la misma y su regulación.
He escrito un largo trabajo sobre este tema, que acabo de enviar para su publicación a Aperturas Psicoanalíticas. Su título es “Poner en palabras, mentalización y psicoterapia”
Para Freud el afecto no es una simbolización sino algo que tiene que ser simbolizado mediante su ligadura con representaciones. No entiendo en qué sentido lo dice usted.
Y lo de la madre empática me pregunto si es de Freud. El no usa casi la palabra empatía y dice que la madre toma al niño como sustituto de un objeto sexual. Por otra parte, la empatía es un concepto muy amplio. Me gustaría si puede aclarar estos dos puntos.

carlos alberto titolo dijo:

Saludos a todos los integrantes del foro y espero que podamos compartir nuestra práctica clinica y enriquecernos en nuestra expeiencia teorico-clinica. Leyendo los desasrrollos de los distintos integrantes no solo me parecen valiosos sino que me llevaron inevitablemente al creador del psicoanalisis y a tratar de relacionar algunos conceptos freudianos con desarrollos de Fonagy. Hoy no voy a extenderme, solo quiero plantear a partir de leer la viñeta clínica algunas cuestiones sobre el afecto en la metapsicologia freudiana. Freud plantea que el afecto como neoformación es la primera cualidad psiquica, si Uds quieren la primera simbolñización, obviamente no metaforica, sino componente de la primera conciencia en Freud, definida por el como la faz subjetiva de la percepción. Es interesante este desarrollo porque al igual que Fonagy en este sentido, solo se constituye el afecto en tanto y en cuanto hay una madre empatica, es decir, aquella que permite no solo la cualidad afectiva sino la primera inscripción de objeto. Freud va a decir que esta inscripcion es lo que sustituye la vida intrauterina. Me gustaria dedicarle mas tiempo a la viñeta, no solo por su riqueza sino por las adecuadas intervenciones de la terapeuta. Simplemente querria agregar que podriamos pensar como los golpes eran expresion de la furia no simbolizada, como si golpeara a quien abusó de ella, no simbolizada en terminos freudianos significa que el afecto inundó la conciencia entoces no surge como algo a ser sentido ni hablado
Gustavo Lanza Castelli dijo:
Adolfo, en lugar de responder directamente a su pregunta, prefiero primero abrir un poco el intercambio. Para ello transcribo una viñeta clínica que presenta Jon G. Allen (coautor de algunos libros con Fonagy) en un artículo que pueden encontrar en esta dirección
http://www.menningerclinic.com/resources/Mentalizingallen.htm
El modo de trabajar de Allen me recuerda una propuesta que hacés Carla en tu trabajo “De la palabra hacia atrás”.

“Trabajé con una mujer joven que había sido abusada sexualmente en su infancia del modo más degradante –usada meramente para la gratificación. Este abuso fue peor que humillante, si bien también lo fue; fue deshumanizante.
En su temprana adultez, relaciones estresantes reavivaron sentimientos asociados con su trauma temprano. Cuando se sentía desbordada daba un puñetazo en la pared, algunas veces tan violentamente que se fracturó los nudillos.
En una sesión de los comienzos me dijo que tenía una fuerte sensación en su pecho y en sus antebrazos y, junto con esa sensación, tenía un fuerte impulso de golpear con su puño en la pared. No tenía idea de lo que sentía emocionalmente y mucho menos de aquello que había gatillado los sentimientos, y menos aún de cuál podía ser su origen.
Su experiencia era una sensación crudamente física, acoplada con un impulso a la acción. Esto no tenía sentido alguno.
Gradualmente fuimos capaces de comenzar a denominar alguna de las emociones que la paciente sentía en conjunción con sus sensaciones físicas e impulsos –agitación, miedo y rabia.
En una sesión, cuando comenzábamos a hablar sobre los orígenes de estos sentimientos, la paciente -de modo casual e inconsciente- puso sus manos en torno a su garganta como si fuera a ahorcarse. Este gesto era una acción no mentalizada y dirigí su atención hacia la misma.
Claramente, el gesto podía ser interpretado como autodestructivo. Sin embargo, cuando hablamos de este significado, asociamos este gesto con su falta de habilidad para permitirse tener voz. No podía hablar acerca del abuso; se había sentido persistentemente no escuchada desde entonces y un episodio reciente consistente en un comportamiento autoagresivo fue precipitado por la sensación de no tener voz en una decisión importante en la empresa familiar.
De un modo más metafórico, su gesto de estrangularse me sugirió que no podía permitir que los sentimientos en su cuerpo subieran hasta su cabeza, hasta su mente, que fueran mentalizados.
Gradualmente pudimos poner alguna coherencia mental en todo esto. La paciente fue siendo capaz de identificar las emociones que gatillaban su impulso a pegar un puñetazo en la pared, y a partir de ello pudo referir dichas emociones al significado de algunos episodios de abuso temprano. Además de esto, fue capaz de comprender los desencadenantes actuales de estos sentimientos. Cuando sus sentimientos devinieron significativos pudo manejarlos más eficazmente y su impulso a lastimarse comenzó a decrecer”



Adolfo Pueyrredón dijo:
Fonagy relaciona el poner en palabras con la mentalización explícita, es a esto a lo que usted se refiere con lo que escribió en su trabajo? La simbolización sería lo mismo que la mentalización explícita?
En qué sentido el poner en palabras transforma la experiencia subjetiva? No me queda claro si esto es lo mismo que ya dice Fonagy o si su trabajo aporta alguna idea diferente.


Gustavo Lanza Castelli dijo:
Coincido que este punto es el menos desarrollado por Fonagy y que en la mayoría de sus trabajos pone el acento en los procesos de monitoreo y reflexión sobre los estados mentales. De todos modos, ubica a este proceso en los cimientos de la mentalización.
Por ejemplo, en lo que hace a la constitución de las representaciones para significar los afectos, Fonagy plantea que el niño no es inicialmente consciente de sus estados emocionales en forma introspectiva, sino que sus representaciones de esas emociones se basan en los estímulos del mundo exterior. Es en la respuesta parental que refleja esos estados emocionales del niño, mediante expresiones faciales y expresiones verbales, que éste encuentra el significante de dichos estados (aquí el alertamiento emocional primario sería el significado). El niño internaliza entonces la expresión sensorial proveniente de la madre, la que se convierte en un sistema representacional simbólico de segundo orden mediante el cual el niño podrá representarse sus propios estados afectivos.
Se produce entonces un crecimiento mental de la mayor importancia, o sea, un mentalizar.
En Mentalizing in Clinical Practice Fonagy dice que si bien Freud no utiliza el término mentalizar, plantea la idea fundamental según la cual los procesos mentales surgen de la ligadura de las energías somáticas en pensamiento; esto es, de la transformación de algo no mental en algo mental. Esta transformación es central en el mentalizar (p. 8)
Más adelante dice “La mentalización explícita es simbólica y pintar un cuadro o componer una canción para representar un estado mental -como uno puede hacer en la terapia por el arte- también ha de considerarse como mentalización explícita” (p.26).
En otro texto dice “La simbolización se superpone con lo que hemos referido como la capacidad de jugar con la realidad; esto es, tratar la realidad como representación”
(Mentalization-Based Treatment for Borderline Personality Disorders, p. 7).
En fin, son muchos los lugares donde Fonagy menciona esta idea.
Por mi parte, considero que el poner en palabras es un proceso simbolizante o productor de transformaciones en la experiencia subjetiva que se verbaliza, que favorece el monitoreo de dicha experiencia, la reflexión sobre la misma y su regulación.
He escrito un largo trabajo sobre este tema, que acabo de enviar para su publicación a Aperturas Psicoanalíticas. Su título es “Poner en palabras, mentalización y psicoterapia”
Quisiera preguntarle por el concepto de empatía materna. Quiero saber si lo usa en el mismo sentido en que Bowlby habla de la respuesta sensible de la madre.
Freud nombra el termino empatia en varios articulos de su obra, uno de ellos es el trabajo sobre el chiste, también en los escritos tecnicos y en el hombre de los lobos y otros textos, En lo que respecta al afecto lo planteé como cualidad psiquica en el sentido de derivado de la pulsión en el inconciente. Esta respuesta tiene que ver con el terapeuta que compartió la viñeta clinica. Por otro lado las representaciones solo tiesne posiblidad de ser simbolizadas si el afecto inviste la sensiorialidad. El planteo tiene que ver con el comienzo de la constistución del aparato psiquico. Carlos

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